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sábado, 7 de julio de 2012

VERDADERO PREMIO


"Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella." Ef. 5:25

Estoy asombrado por el impacto que mi esposa Marta ha tenido en la vida de nuestros hijos. Muy pocas funciones exigen la clase de perseverancia y de entrega sacrificada e incondicional que tiene la maternidad. Sin duda deseo decirle que mi carácter y mi fe  también fueron moldeados por mi madre. Seamos realistas, ¿dónde estaríamos sin nuestras esposas y nuestras madres?


Esto me trae a la mente una de mis historias deportivas favoritas. Felipe Mickelson jugador de golf, recorría la calle del hoyo 18 durante el Torneo de Maestros, en el 2010, después de su último tiro con el que ganó por tercera vez uno de los premios más codiciados por los golfistas. Pero no fue la victoria que obtuvo en el campo lo que me impactó, sino cuando fue derechito, entre la multitud, hasta donde estaba su esposa, la cual luchaba contra un cáncer que amenazaba con quitarle la vida.  Ellos se abrazaron, y la cámara captó una lágrima cayendo por la mejilla de Felipe mientras abrazaba fuertemente a su esposa durante un largo rato.
Nuestras esposas necesitan experimentar la clase de amor sacrificado y generoso que el Amante de nuestras almas nos ha demostrado. Como lo expresa Pablo: «Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella» (Efesios 5:25). Los premios vienen y van, pero lo que realmente importa son las personas a quienes amas y que te aman a ti. Las personas que amamos son el más valioso premio que tenemos, porque el valor de la vida no consiste en los premios, cosas o metas que alcanzamos. 

Invierte tu tiempo, vida y dinero en ellos, son el tesoro más grande que Dios te permite administrar.


Gastando tiempo con aquellos que amamos
La vida es una empresa con mucha actividad. Parece que siempre quedan más cosas para hacer, lugares adonde ir y personas a quienes conocer. Y aunque a nadie le gustaría una vida sin nada significativo que hacer, el ritmo vertiginoso amenaza con robarnos la mejor inversión de tiempo que podemos hacer que es en nuestra familia. Algunos consejos para invertir tiempo con aquellos que más amamos:


Organice actividades intencionalmente:
- Propóngase hacer del tiempo juntos como familia una prioridad.
- Planifique tiempo para estar juntos, e insista en que los niños participen.
- Participe en actividades juntos, creando lindas memorias de tiempos compartidos en familia.


Calidad y cantidad: Alguien dijo:"El tiempo diario es irreemplazable. Cinco minutos cada día es mejor que cinco horas un sábado o un grandioso viaje de la familia. Las grandes porciones de tiempo sólo son efectivas si existe ya una relación como resultado de pasar pequeños tiempo juntos cada día".


Comer juntos: El tiempo de la comida es una oportunidad para hablar de los asuntos del día, y para ventilar cualquier queja que haya surgido durante la semana. Pero tengan cuidado de tratar las cosas de manera divertida y despreocupada. No utilice el tiempo de la comida como una oportunidad para inculcar modales en la mesa ni para reprender a los niños frente a una audiencia. Mantengan al mínimo distracciones como la TV o los teléfonos. Realmente, es una buena idea declarar una moratoria en todos los aparatos electrónicos hasta que hayan terminado de comer.


Orar juntos: Jesús promete en Mateo 18:20: "Donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos". Creo que esto tiene un doble significado para las familias. Sé que algunas de las respuestas más efectivas a las oraciones se han producido después de haberme arrodillado con mi esposa/o y mis hijos para orar juntos. Más que una rápida plegaria antes de las comidas, el tiempo de la oración puede ser una oportunidad para conectar los corazones de todos, y para saber qué motivo de preocupación hay en la mente de cada uno.


Meditar juntos: (Sal. 127:1) Separe cada día un tiempo, para estar con ellos y con la Palabra de Dios. Llámalo como desee, altar familiar, devocional en familia, etc. Además busque un día, que puede ser el sábado, para desayunar juntos y hacer un devocional. Lidere ese tiempo con ellos y permita que Dios edifique su familia.


Devocional de la BBN
http://www.bbnradio.org/WCM4/Default.aspx?alias=www.bbnradio.org/WCM4/spanish

viernes, 16 de diciembre de 2011

El noviazgo cristiano



El noviazgo cristiano
Por Zabdiel Torres. El noviazgo como se practica en la actualidad es realmente una invención relativamente reciente del hombre. En la Palabra de Dios no se menciona la palabra "noviazgo", ni hay alguna referencia a una relación entre hombre y mujer o dinámica similar al noviazgo tal como se entiende ahora. Las palabras "Novia" y "Novio" aparecen en el Antiguo Testamento solo para referirse a quienes contraen nupcias en una boda. En el libro de Cantares se usa la palabra "amiga", pero nada tiene que ver con una "girlfriend", como se le llama ahora, sino que es una referencia a la esposa.
¿De dónde viene el concepto de noviazgo como se usa en la actualidad? La idea del noviazgo en el mundo surge de la preocupación de "conocer bien" al futuro cónyuge antes de tomar la decisión de casarse. Dado que el matrimonio es todavía considerado una decisión muy importante, existe la necesidad de dar pasos "seguros" y establecer un periodo de "conocimiento mutuo" para evitar cometer errores. Pero esta perspectiva  se enfoca solamente en los anhelos, intereses y expectativas personales sin tomar en cuenta la voluntad de Dios. De hecho, esta misma lógica de "conocer bien a tu pareja", llevada a sus últimas consecuencias, es la justificación principal de la unión libre que dice: "comprobemos que nos llevamos bien viviendo juntos, y si todo sale bien, pensaremos en casarnos." Pero definitivamente éste es un enfoque egoísta y egocéntrico del camino hacia el matrimonio que está lejos su propósito divino.
El "noviazgo cristiano", si es que se le puede llamar de esa manera, tiene como propósito conocer la voluntad de Dios con respecto a la futura unión matrimonial. Más que buscar "conocer a profundidad a la otra persona" (lo cual, dicho sea de paso, nunca sucede ni siquiera después de muchos años de matrimonio), el novio cristiano y la novia cristiana deben estar atentos a la voz de Dios en todo momento. Deben orar continuamente y buscar su Voluntad y estar conscientes de que una relación de pareja que no toma en cuenta a Dios está destinada al fracaso. Tanto el matrimonio como el noviazgo cristianos no son relaciones de dos personas únicamente, sino de tres, donde Dios tiene el primer lugar. Una pareja que toma en cuenta a Dios en su relación de noviazgo alcanzará la bendición de Dios en el matrimonio. Eclesiastés dice: "cordón de tres dobleces, no presto se rompe..." (Ec. 4:12).
¿Cómo conocer la voluntad de Dios en el noviazgo cristiano? De entrada hay que mencionar que un yugo desigual no es la voluntad de Dios. Esto es, si tu novia o novio no son cristianos te puedo asegurar que Dios no ve con agrado esa relación. Si quieres bendición en tu noviazgo y después en tu matrimonio busca tu pareja en el pueblo de Dios. Claro que tu novio o novia inconversos pueden ser evangelizados a través de tí, pero tendrás el problema de asegurarte de que esa conversión sea sincera y que no lo hace por el interés personal de mantener viva su relación. Abundan los casos en que el novio o la novia inconversos aceptan a Jesús como un "requisito" para unirse en matrimonio, pero una vez que obtuvieron el objetivo de casarse jamás vuelven a pisar la iglesia. De cualquier modo, aún cuando sea sincera su conversión, requerirás de mucha oración, ayuno y paciencia para que tu recién convertida pareja cambie paulatinamente sus costumbres y tradiciones heredadas del mundo, con el consecuente dolor que durante el proceso producirá en tí y seguramente también en el desarrollo emocional de tus hijos. De nuevo, si deseas plena bendición, busca que tu pareja sea cristiana.
Otro aspecto importante para conocer la voluntad de Dios en el "noviazgo cristiano" es el grado de paz que tú sientes en la relación. Pregúntate ¿tengo paz con mi novia(o)? ¿tengo alguna preocupación respecto al futuro de mi relación? ¿Existe algo que me perturba especialmente en ciertos momentos de mi relación? Si no sientes paz en tu relación seguramente Dios te está diciendo que no es su voluntad que continue ese noviazgo. No hay paz en una pareja que tiene discusiones frecuentes, arrebatos emocionales, escenas de celos para "probar la relación", o altibajos continuos. Si tu relación sufre de estos conflictos, en verdad te digo que es mejor estar solo(a) (Proverbios 21:19). Salomón le llama "amiga" y "compañera" a su amada esposa en el libro de Cantares, lo cual nos da una clave importante: los noviazgos con paz generalmente son aquellos cuyo primer acercamiento fue una relación de amistad y compañerismo. Si no hay amistad previa a la relación de noviazgo se corre el riesgo de tener una relación basada en un sentimiento de atracción superficial, basado puramente en el deseo físico o basado en fantasías que responden a necesidades o deficiencias (o hasta frustraciones) personales a un nivel meramente emocional. Las mujeres que descalifican a sus amigos como posibles novios están desperdiciando oportunidades valiosas de tener una relación de pareja armoniosa y, sobre todo, con paz.
Otro aspecto importante a considerar es la aprobación de los padres. Los padres han sido puestos por Dios como autoridad sobre los hijos mientras éstos no están casados, y son las personas más indicadas para dar una opinión al respecto. Los padres tienen experiencia en la vida y siempre buscarán lo mejor para sus hijos. La Biblia dice "¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?" (Mt. 7:9,10) Cuando la opinión de tus padres sea contraria a la tuya, seguramente el Enemigo te dirá al oido "no los oigas, ellos qué saben!", ¡pero cuidado!, controla tu propio orgullo, no des cabida al diablo en tu mente, y no desprecies el consejo de tus padres (Pr. 1:8); pon mucha atención a lo que ellos digan, pues allí hay dirección amorosa y respuestas sinceras a tus interrogantes sobre si es voluntad de Dios mantener tu noviazgo.
¿Hay bendición en tu relación de noviazgo? ¿Hay provisión material y espiritual? ¿Dan pasos hacia adelante como pareja en el camino de Dios, o van para atrás? ¿Hay un crecimiento espiritual en su andar juntos? ¿Su relación los lleva a obedecer más a Dios, a acercarse más a Él o hay presiones de una de las partes para desobedecerle y alejarse? Estos son buenos indicadores para saber la voluntad de Dios en tu noviazgo.
Finalmente, el "noviazgo cristiano" mira el corazón de la otra persona, no los aspectos superficiales. Pregúntate qué es lo que te atrae de tu pareja: ¿su aspecto físico, su posición social o amistades, su estilo de vida, su ministerio, su fama, su dinero?, ciertamente éstas son cosas superficiales y temporales, que tarde o temprano se acabarán. Busca las cosas que perduran y que resisten el paso del tiempo, fíjate antes que nada que tu pareja ame a Dios con todas sus fuerzas y que honre a sus padres, pues su amor a Dios y a sus padres seguramente se reflejará en un amor sincero y fiel hacia tí. Tu también ama a Dios sobre todas las cosas, así Él bendecirá tu relación de noviazgo y ambos tendrán las prioridades correctas. Un predicador decía frecuentemente: "No sacrifiques obediencia por comunión", que aplicado al noviazgo sería: "no sacrifiques la obediencia a la Palabra de Dios por tener una mejor comunión con tu pareja". Por ejemplo, si dejaras de ir a la iglesia porque tu novia quiere que pasen "más tiempo juntos", entonces estarías sacrificando la obediencia por la comunión, y te aseguro que esa situación no traerá bendición a tu vida, ni salud a tu relación de pareja. Si amas a tu novia(o) más  que a Dios, entonces ten por seguro que tarde o temprano perderás a la persona que tanto amas. Pero si ambos aman a Dios, entonces podrán caminar juntos, porque las prioridades serán las correctas en sus vidas y podrán tener una verdadera comunión de pareja. Observa antes que nada dónde está el corazón de tu pareja, pues te dará un buen indicio de la voluntad de Dios.
Todos estos aspectos los podemos ver en la historia de Isaac y Rebeca (Génesis 24). Aunque la Biblia nos muestra en ese relato un caso extremo es verdaderamente muy revelador. Ninguno de los dos se conocían antes de unirse, pero para ellos lo más importante era la voluntad de Dios. Rebeca fue dócil y obedeció la voz del Señor, y accedió a dejar a su familia y el mundo que le rodeaba para ir con el mensajero de Abraham, quien antes de ver la belleza física de la muchacha tomó en cuenta su buen corazón, pues ella no solamente le dio de beber a él, sino a todos sus camellos sin que él se lo pidiera. Ambos eran de la misma parentela (del mismo pueblo de Dios) y ambas familias estuvieron de acuerdo en esa unión. Hubo bendición material y espiritual en todo tiempo. Cuando Isaac vio a Rebeca y la llevó a la tienda de su madre, dice la Biblia que "la amó", esto es que se enamoró de ella. En estos tiempos parecería una locura: ¿Cómo fue que se enamoró de ella sin conocerla? Ah! Dios es sabio y conoce todas las cosas y puso amor en ellos. Así que no temas, Él nunca te dará una pareja que no ames, Él conoce tus preferencias y anhelos mejor que tú, Él siempre te dará lo mejor para tí y cubrirá, inclusive, todos los demás aspectos de atracción física y afinidad. Si buscas al Señor y su Voluntad en tu relación de noviazgo, Él te mostrará el camino, solamente necesitas estar atento a su voz.
Con todo esto no quiero decir que un "noviazgo cristiano" es aquel que carece de problemas, y que todo es perfecto y de color de rosa, mucho menos cuando se llega al matrimonio. Pero si los dos ponen en primer lugar a Dios y buscan su voluntad, ustedes mismos sabrán qué hacer con respecto a su noviazgo y tomarán la mejor decisión para sus vidas. Recuerda, tu decisión para casarte con tu novia(o) no debe depender de cuánto conoces a tu pareja, sino cuánto conoces de la voluntad de Dios sobre tu relación de noviazgo. Así podrás ir hacia el matrimonio con confianza, seguridad, sin incertidumbres ni temores, y podrás ver la bendición en tu hogar, en tus hijos y en todo lo que Dios te permita vivir en el futuro.

viernes, 14 de octubre de 2011

En el matrimonio





En la palabra nos habla el Apóstol Pablo en 1 Corintios 7: 4 y 5, acerca de las relaciones matrimoniales, el versículo que me atañe es el 5 No os neguéis el uno al otro a no ser por un algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente a la oración volved a juntaros en uno para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.


Mi pregunta, es esta: Pastor antes de todas gracias por atender a mi pregunta. Si un cristiano, esta en ayuno y en oración pero la esposa le exige tener relaciones debe dejar el ayuno o cortarlo en forma imparcial o de lo contrario debe continuarlo aun que se haya hablado sobre el ayuno y oración con la pareja.


Consulté a un líder de nuestra iglesia y no quede satisfecho con la respuesta de él. Él aduce que uno puede estar en ayuno y oración y a al mismo tiempo complacer a su esposa debido que es ahí donde el amor es mas fuerte y el enemigo no tiene entrada con respecto a la incontinencia y el amor es el que emana de Dios.


¿Qué dice la Biblia? La Biblia dice: "El marido debe cumplir con su mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido... No os neguéis el uno al otro a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración. Luego volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia" (1 Corintios 7:3,5)


La Biblia es clara, usted debe ponerse de acuerdo con su cónyuge para orar, ayunar o abstenerse de relaciones sexuales por motivos justificados y en mutuo acuerdo, recuerde que deben juntarse para que Satanás no los tiente debido a la incontinencia a que esta sometido.


Recuerde que la persona a quien debe agradar es su cónyuge, ella necesita de usted ya que su cuerpo no es suyo es del Señor, pero también de su cónyuge. Póngase de acuerdo. Ni muy tirado a lo espiritual, ni muy tirado a la sexualidad. Equilibrio.


Es mejor tener un tiempo corto de ayuno y luego tener un tiempo de relaciones, pero por favor, en acuerdo de la pareja, en beneficio de la familia.


"Mi Tiempo con Dios"
Por:Alan López.



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