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viernes, 16 de diciembre de 2011

El noviazgo cristiano



El noviazgo cristiano
Por Zabdiel Torres. El noviazgo como se practica en la actualidad es realmente una invención relativamente reciente del hombre. En la Palabra de Dios no se menciona la palabra "noviazgo", ni hay alguna referencia a una relación entre hombre y mujer o dinámica similar al noviazgo tal como se entiende ahora. Las palabras "Novia" y "Novio" aparecen en el Antiguo Testamento solo para referirse a quienes contraen nupcias en una boda. En el libro de Cantares se usa la palabra "amiga", pero nada tiene que ver con una "girlfriend", como se le llama ahora, sino que es una referencia a la esposa.
¿De dónde viene el concepto de noviazgo como se usa en la actualidad? La idea del noviazgo en el mundo surge de la preocupación de "conocer bien" al futuro cónyuge antes de tomar la decisión de casarse. Dado que el matrimonio es todavía considerado una decisión muy importante, existe la necesidad de dar pasos "seguros" y establecer un periodo de "conocimiento mutuo" para evitar cometer errores. Pero esta perspectiva  se enfoca solamente en los anhelos, intereses y expectativas personales sin tomar en cuenta la voluntad de Dios. De hecho, esta misma lógica de "conocer bien a tu pareja", llevada a sus últimas consecuencias, es la justificación principal de la unión libre que dice: "comprobemos que nos llevamos bien viviendo juntos, y si todo sale bien, pensaremos en casarnos." Pero definitivamente éste es un enfoque egoísta y egocéntrico del camino hacia el matrimonio que está lejos su propósito divino.
El "noviazgo cristiano", si es que se le puede llamar de esa manera, tiene como propósito conocer la voluntad de Dios con respecto a la futura unión matrimonial. Más que buscar "conocer a profundidad a la otra persona" (lo cual, dicho sea de paso, nunca sucede ni siquiera después de muchos años de matrimonio), el novio cristiano y la novia cristiana deben estar atentos a la voz de Dios en todo momento. Deben orar continuamente y buscar su Voluntad y estar conscientes de que una relación de pareja que no toma en cuenta a Dios está destinada al fracaso. Tanto el matrimonio como el noviazgo cristianos no son relaciones de dos personas únicamente, sino de tres, donde Dios tiene el primer lugar. Una pareja que toma en cuenta a Dios en su relación de noviazgo alcanzará la bendición de Dios en el matrimonio. Eclesiastés dice: "cordón de tres dobleces, no presto se rompe..." (Ec. 4:12).
¿Cómo conocer la voluntad de Dios en el noviazgo cristiano? De entrada hay que mencionar que un yugo desigual no es la voluntad de Dios. Esto es, si tu novia o novio no son cristianos te puedo asegurar que Dios no ve con agrado esa relación. Si quieres bendición en tu noviazgo y después en tu matrimonio busca tu pareja en el pueblo de Dios. Claro que tu novio o novia inconversos pueden ser evangelizados a través de tí, pero tendrás el problema de asegurarte de que esa conversión sea sincera y que no lo hace por el interés personal de mantener viva su relación. Abundan los casos en que el novio o la novia inconversos aceptan a Jesús como un "requisito" para unirse en matrimonio, pero una vez que obtuvieron el objetivo de casarse jamás vuelven a pisar la iglesia. De cualquier modo, aún cuando sea sincera su conversión, requerirás de mucha oración, ayuno y paciencia para que tu recién convertida pareja cambie paulatinamente sus costumbres y tradiciones heredadas del mundo, con el consecuente dolor que durante el proceso producirá en tí y seguramente también en el desarrollo emocional de tus hijos. De nuevo, si deseas plena bendición, busca que tu pareja sea cristiana.
Otro aspecto importante para conocer la voluntad de Dios en el "noviazgo cristiano" es el grado de paz que tú sientes en la relación. Pregúntate ¿tengo paz con mi novia(o)? ¿tengo alguna preocupación respecto al futuro de mi relación? ¿Existe algo que me perturba especialmente en ciertos momentos de mi relación? Si no sientes paz en tu relación seguramente Dios te está diciendo que no es su voluntad que continue ese noviazgo. No hay paz en una pareja que tiene discusiones frecuentes, arrebatos emocionales, escenas de celos para "probar la relación", o altibajos continuos. Si tu relación sufre de estos conflictos, en verdad te digo que es mejor estar solo(a) (Proverbios 21:19). Salomón le llama "amiga" y "compañera" a su amada esposa en el libro de Cantares, lo cual nos da una clave importante: los noviazgos con paz generalmente son aquellos cuyo primer acercamiento fue una relación de amistad y compañerismo. Si no hay amistad previa a la relación de noviazgo se corre el riesgo de tener una relación basada en un sentimiento de atracción superficial, basado puramente en el deseo físico o basado en fantasías que responden a necesidades o deficiencias (o hasta frustraciones) personales a un nivel meramente emocional. Las mujeres que descalifican a sus amigos como posibles novios están desperdiciando oportunidades valiosas de tener una relación de pareja armoniosa y, sobre todo, con paz.
Otro aspecto importante a considerar es la aprobación de los padres. Los padres han sido puestos por Dios como autoridad sobre los hijos mientras éstos no están casados, y son las personas más indicadas para dar una opinión al respecto. Los padres tienen experiencia en la vida y siempre buscarán lo mejor para sus hijos. La Biblia dice "¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?" (Mt. 7:9,10) Cuando la opinión de tus padres sea contraria a la tuya, seguramente el Enemigo te dirá al oido "no los oigas, ellos qué saben!", ¡pero cuidado!, controla tu propio orgullo, no des cabida al diablo en tu mente, y no desprecies el consejo de tus padres (Pr. 1:8); pon mucha atención a lo que ellos digan, pues allí hay dirección amorosa y respuestas sinceras a tus interrogantes sobre si es voluntad de Dios mantener tu noviazgo.
¿Hay bendición en tu relación de noviazgo? ¿Hay provisión material y espiritual? ¿Dan pasos hacia adelante como pareja en el camino de Dios, o van para atrás? ¿Hay un crecimiento espiritual en su andar juntos? ¿Su relación los lleva a obedecer más a Dios, a acercarse más a Él o hay presiones de una de las partes para desobedecerle y alejarse? Estos son buenos indicadores para saber la voluntad de Dios en tu noviazgo.
Finalmente, el "noviazgo cristiano" mira el corazón de la otra persona, no los aspectos superficiales. Pregúntate qué es lo que te atrae de tu pareja: ¿su aspecto físico, su posición social o amistades, su estilo de vida, su ministerio, su fama, su dinero?, ciertamente éstas son cosas superficiales y temporales, que tarde o temprano se acabarán. Busca las cosas que perduran y que resisten el paso del tiempo, fíjate antes que nada que tu pareja ame a Dios con todas sus fuerzas y que honre a sus padres, pues su amor a Dios y a sus padres seguramente se reflejará en un amor sincero y fiel hacia tí. Tu también ama a Dios sobre todas las cosas, así Él bendecirá tu relación de noviazgo y ambos tendrán las prioridades correctas. Un predicador decía frecuentemente: "No sacrifiques obediencia por comunión", que aplicado al noviazgo sería: "no sacrifiques la obediencia a la Palabra de Dios por tener una mejor comunión con tu pareja". Por ejemplo, si dejaras de ir a la iglesia porque tu novia quiere que pasen "más tiempo juntos", entonces estarías sacrificando la obediencia por la comunión, y te aseguro que esa situación no traerá bendición a tu vida, ni salud a tu relación de pareja. Si amas a tu novia(o) más  que a Dios, entonces ten por seguro que tarde o temprano perderás a la persona que tanto amas. Pero si ambos aman a Dios, entonces podrán caminar juntos, porque las prioridades serán las correctas en sus vidas y podrán tener una verdadera comunión de pareja. Observa antes que nada dónde está el corazón de tu pareja, pues te dará un buen indicio de la voluntad de Dios.
Todos estos aspectos los podemos ver en la historia de Isaac y Rebeca (Génesis 24). Aunque la Biblia nos muestra en ese relato un caso extremo es verdaderamente muy revelador. Ninguno de los dos se conocían antes de unirse, pero para ellos lo más importante era la voluntad de Dios. Rebeca fue dócil y obedeció la voz del Señor, y accedió a dejar a su familia y el mundo que le rodeaba para ir con el mensajero de Abraham, quien antes de ver la belleza física de la muchacha tomó en cuenta su buen corazón, pues ella no solamente le dio de beber a él, sino a todos sus camellos sin que él se lo pidiera. Ambos eran de la misma parentela (del mismo pueblo de Dios) y ambas familias estuvieron de acuerdo en esa unión. Hubo bendición material y espiritual en todo tiempo. Cuando Isaac vio a Rebeca y la llevó a la tienda de su madre, dice la Biblia que "la amó", esto es que se enamoró de ella. En estos tiempos parecería una locura: ¿Cómo fue que se enamoró de ella sin conocerla? Ah! Dios es sabio y conoce todas las cosas y puso amor en ellos. Así que no temas, Él nunca te dará una pareja que no ames, Él conoce tus preferencias y anhelos mejor que tú, Él siempre te dará lo mejor para tí y cubrirá, inclusive, todos los demás aspectos de atracción física y afinidad. Si buscas al Señor y su Voluntad en tu relación de noviazgo, Él te mostrará el camino, solamente necesitas estar atento a su voz.
Con todo esto no quiero decir que un "noviazgo cristiano" es aquel que carece de problemas, y que todo es perfecto y de color de rosa, mucho menos cuando se llega al matrimonio. Pero si los dos ponen en primer lugar a Dios y buscan su voluntad, ustedes mismos sabrán qué hacer con respecto a su noviazgo y tomarán la mejor decisión para sus vidas. Recuerda, tu decisión para casarte con tu novia(o) no debe depender de cuánto conoces a tu pareja, sino cuánto conoces de la voluntad de Dios sobre tu relación de noviazgo. Así podrás ir hacia el matrimonio con confianza, seguridad, sin incertidumbres ni temores, y podrás ver la bendición en tu hogar, en tus hijos y en todo lo que Dios te permita vivir en el futuro.

jueves, 6 de octubre de 2011

El poder del amor (2)


Son 8:8  Tenemos una pequeña hermana,
 Que no tiene pechos;
 ¿Qué haremos a nuestra hermana
 Cuando de ella se hablare?
Son 8:9  Si ella es muro,
 Edificaremos sobre él un palacio de plata;
 Si fuere puerta,
 La guarneceremos con tablas de cedro.
Son 8:10  Yo soy muro,  y mis pechos como torres,
 Desde que fui en sus ojos como la que halla paz.
Son 8:11  Salomón tuvo una viña en Baal-hamón,
 La cual entregó a guardas,
 Cada uno de los cuales debía traer mil monedas de plata por su fruto.
Son 8:12  Mi viña,  que es mía,  está delante de mí;
 Las mil serán tuyas,  oh Salomón,
 Y doscientas para los que guardan su fruto.
Son 8:13  Oh,  tú que habitas en los huertos,
 Los compañeros escuchan tu voz;
 Házmela oír.
Son 8:14  Apresúrate,  amado mío,
 Y sé semejante al corzo,  o al cervatillo,
 Sobre las montañas de los aromas.

Cantar de los Cantares 8: 8-14

El Cantar de los Cantares (13)


VI. EL EPÍLOGO: EL COMIENZO DEL AMOR (8:8-14)

La amada explica cómo recibió el regalo del amor. Es un vistazo retrospectivo al principio de la relación.

1. CÓMO LA AMADA FUE CUIDADA POR SUS HERMANOS SIENDO JOVEN (8:8-9)
Los hermanos hicieron planes definidos de preparación del matrimonio de su hermana, “Cuando de ella se hablare”. “Muro”: si ella demostraba ser casta, de buen carácter y juicio, le darían libertad.: “Torre”: adorno de la cabeza. “Puerta”: si, por el contrario resultaba ser insensata, le restringirían los movimientos.

2. LO INNECESARIO DE LOS CUIDADOS (8:10)
El testimonio de la amada es que ella fue casta: “muro”, por lo que no necesitó las restricciones que sus hermanos pensaron. Habiendo crecido, llegó a ser para su marido aquella que pudo darle “paz” (shalom), “contentamiento”.

3. CÓMO FUE QUE SE VIERON POR PRIMERA VEZ (8:11-12)
Aparentemente Salomón la vio por primera vez en una viña que había arrendado a los hermanos de ella. Localización desconocida. Mil shekels, unas 25 libras de plata, para el dueño. Cada uno de los hermanos recibiría 200 shekels, 5 libras de plata como salario. Ella trabajó en la viña. “Delante de mí”: para dar. Aún sus posesiones.

4. LA PERMANENCIA DEL ROMANCE (8:13-14)
Estas palabras recuerdan anteriores palabras amorosas de los días del cortejo y muestran que el amor no había perdido su intensidad.
«El Cantar de los Cantares es un bello cuadro de la aprobación de Dios al amor físico entre el esposo y la esposa. El matrimonio debe ser monógamo, permanente, una unidad de auto entrega, en el cual los esposos permanecen intensamente devotos y entregados el uno al otro, y se deleitan el uno en el otro...
«El Cantar de los Cantares muestra que el sexo en el matrimonio no es "sucio". El atractivo físico mutuo de un hombre y una mujer y la satisfacción de esos anhelos en el matrimonio son naturales y honrosos. Pero el libro hace más que exaltar la atracción física entre los sexos. También honra las cualidades placenteras en la personalidad de los amantes. Además, la pureza moral anterior al matrimonio es alabada (4:12). El sexo prematrimonial no tiene lugar en los planes de Dios (2:7; 3:5). La fidelidad antes y después del matrimonio se espera y se honra (6:3; 7:10; 8:12). Tal fidelidad en el amor matrimonial ilustra el amor y el compromiso de Dios con su pueblo». (Deere)

ObreroFiel.com – Se permite reproducir este material siempre y cuando no se venda.

martes, 4 de octubre de 2011

El Poder del Amor


Son 8:5   ¿Quién es ésta que sube del desierto,
 Recostada sobre su amado?
 Debajo de un manzano te desperté;
 Allí tuvo tu madre dolores,
 Allí tuvo dolores la que te dio a luz.
Son 8:6  Ponme como un sello sobre tu corazón,  como una marca sobre tu brazo;
 Porque fuerte es como la muerte el amor;
 Duros como el Seol los celos;
 Sus brasas,  brasas de fuego,  fuerte llama.
Son 8:7  Las muchas aguas no podrán apagar el amor,
 Ni lo ahogarán los ríos.
 Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor,
 De cierto lo menospreciarían.

Cantar de los Cantares 8:5-7

El Cantar de los Cantares (12)


V. EL DESAFÍO DEL AMOR (8:5-7)

A. UN CUADRO DEL AMOR (8:5)
“Desierto”: (1) Recuerda las peregrinaciones del pueblo de Israel por 40 años. El punto es que los dos han superado pruebas muy grandes (1:5, 6; 2:15; 5:2-7); (2) Imagen de la maldición de Dios (Jer. 22:6; Jl. 2:3). Sugiere que han superado una crisis de falta de armonía que es resultado en última instancia de la maldición del Edén (Gn. 3:16). “Manzano” = habla del amor y el romance.

B. UNA EXPLICACIÓN DEL AMOR (8:6-7)

1. UNA PETICIÓN DE LA AMADA (8:6A)
En el Antiguo Testamento el sello era usado para expresar la posesión de algo muy preciado. Ella le pide ser la posesión más valiosa de él, una posesión que influya en sus pensamientos (corazón) y sus acciones (brazo).

2. UNA EXPLICACIÓN DEL PODER DEL AMOR (8:6B-7)
Tenemos aquí un resumen de la naturaleza del amor descrito en Cantares. Es un amor universal e irresistible como la muerte; exclusivo y posesivo, como el sepulcro; apasionado, como el fuego; invencible y perseverante como las muchas aguas y los ríos. Este amor es posible porque es sostenido por el Creador: “fuerte llama” es mejor traducido por “la verdadera llama del Señor”.

3. LA APLICACIÓN PRÁCTICA (8:7B)
La declaración final sobre el amor: es inapreciable. El mero hecho de pensar en compararlo es ridículo. El amor verdadero sólo puede ser dado. En última instancia, es un don de Dios.

lunes, 3 de octubre de 2011

Mutuo encanto del esposo y de la esposa (3)


Son 7:11  Ven,  oh amado mío,  salgamos al campo,
 Moremos en las aldeas.
Son 7:12  Levantémonos de mañana a las viñas;
 Veamos si brotan las vides,  si están en cierne,
 Si han florecido los granados;
 Allí te daré mis amores.
Son 7:13  Las mandrágoras han dado olor,
 Y a nuestras puertas hay toda suerte de dulces frutas,
 Nuevas y añejas,  que para ti,  oh amado mío,  he guardado.


Son 8:1   ¡Oh,  si tú fueras como un hermano mío
 Que mamó los pechos de mi madre!
 Entonces,  hallándote fuera,  te besaría,
 Y no me menospreciarían.
Son 8:2  Yo te llevaría,  te metería en casa de mi madre;
 Tú me enseñarías,
 Y yo te haría beber vino
 Adobado del mosto de mis granadas.
Son 8:3  Su izquierda esté debajo de mi cabeza,
 Y su derecha me abrace.
Son 8:4  Os conjuro,  oh doncellas de Jerusalén,
 Que no despertéis ni hagáis velar al amor,
 Hasta que quiera.


El Cantar de los Cantares (11)


C. UNA INVITACIÓN DE LA AMADA (7:11-13)
Aquí ella toma la iniciativa en el juego amoroso. Usa la imagen de la primavera para decir que su amor continúa tan fresco como siempre. “Mandrágoras”, frutas parecidas a las manzanas con supuestos poderes afrodisíacos (Gn. 30:14-16).

D. EL DESEO DE LA AMADA POR UNA INTIMIDAD MAYOR (8:1-4)
En el Antiguo Cercano Oriente las expresiones públicas de amor sólo eran bien vistas entre parientes. Ella deseaba que él le mostrara su amor todo el tiempo. Vv. 2-4: Ella, jugando, se pone el papel de hermana mayor o incluso en el de madre. El punto es que el afecto de ella hacia él va más allá de lo puramente erótico. Lo ama como a un pariente y a un amigo.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Mutuo encanto del esposo y de la esposa (2)

Foto cortesia de Bodas Kedusha

¡Cuán hermosos son tus pies en las sandalias,
 Oh hija de príncipe!
 Los contornos de tus muslos son como joyas,
 Obra de mano de excelente maestro.
Tu ombligo como una taza redonda
 Que no le falta bebida.
 Tu vientre como montón de trigo
 Cercado de lirios.
Tus dos pechos,  como gemelos de gacela.
Tu cuello,  como torre de marfil;
 Tus ojos,  como los estanques de Hesbón junto a la puerta de Bat-rabim;
 Tu nariz,  como la torre del Líbano,
 Que mira hacia Damasco.
Tu cabeza encima de ti,  como el Carmelo;
 Y el cabello de tu cabeza,  como la púrpura del rey
 Suspendida en los corredores.
¡Qué hermosa eres,  y cuán suave,
 Oh amor deleitoso!
Tu estatura es semejante a la palmera,
 Y tus pechos a los racimos.
Yo dije:  Subiré a la palmera,
 Asiré sus ramas.
 Deja que tus pechos sean como racimos de vid,
 Y el olor de tu boca como de manzanas,
Y tu paladar como el buen vino,
 Que se entra a mi amado suavemente,
 Y hace hablar los labios de los viejos.
Yo soy de mi amado,
 Y conmigo tiene su contentamiento.

Cantar de los Cantares 7:1-10

El Cantar de los Cantares (10)


B. LA ALABANZA DE LA AMADA Y DE SU AMOR (7:1-10)

El amor de la pareja continúa madurando. Aquí el lenguaje es más atrevido e íntimo que el usado en la noche de bodas. Tal incremento en la libertad sexual es parte de un matrimonio saludable.

1. LOS ENCANTOS DE LA AMADA (7:1-7)
Muchas de las figuras del lenguaje no hacen referencia a imágenes visuales, sino a otras cualidades de las comparaciones usadas. V. 2: “Montón de trigo”: más que una apariencia masiva, la referencia es probablemente a satisfacción que le proporciona, como el pan al hambriento. V. 6: Conclusión, donde se alaba la belleza perfecta de la amada.

2. EL DESEO DEL AMANTE (7:8-9)
El esposo expresa el deseo del dulce e intoxicante fruto del amor de ella. V. 9: Ella habla expresando el deseo de satisfacer el deseo de su esposo por ella.

3. EL REFRÁN DE POSESIÓN MUTUA (7:10) 36
Este refrán describe el crecimiento del amor. Al principio, el énfasis está en lo que ella saca de la relación (2:16). Más adelante, el enfoque cae en lo que ella da, pero no queda de lado lo que saca (6:3). Ahora, todo el peso cae en lo que ella da. La convicción de pertenecerle a él que ella tenía venía del contentamiento que él encontraba en ella. La posesión sexual da seguridad a la esposa.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Mutuo encanto del esposo y de la esposa


Hermosa eres tú,  oh amiga mía,  como Tirsa;
  De desear,  como Jerusalén;
  Imponente como ejércitos en orden.
Aparta tus ojos de delante de mí,
  Porque ellos me vencieron.
  Tu cabello es como manada de cabras
  Que se recuestan en las laderas de Galaad.
Tus dientes,  como manadas de ovejas que suben del lavadero,
  Todas con crías gemelas,
  Y estéril no hay entre ellas.
Como cachos de granada son tus mejillas
  Detrás de tu velo.
Sesenta son las reinas,  y ochenta las concubinas,
  Y las doncellas sin número;
Mas una es la paloma mía,  la perfecta mía;
  Es la única de su madre,
  La escogida de la que la dio a luz.
  La vieron las doncellas,  y la llamaron bienaventurada;
  Las reinas y las concubinas,  y la alabaron.
¿Quién es ésta que se muestra como el alba,
  Hermosa como la luna,
  Esclarecida como el sol,
  Imponente como ejércitos en orden?
Al huerto de los nogales descendí
  A ver los frutos del valle,
  Y para ver si brotaban las vides,
  Si florecían los granados.
Antes que lo supiera,  mi alma me puso
  Entre los carros de Aminadab.
Vuélvete,  vuélvete,  oh sulamita;
  Vuélvete,  vuélvete,  y te miraremos.
  ¿Qué veréis en la sulamita?
  Algo como la reunión de dos campamentos.

Cantar de los Cantares 6:4 - 13

El Cantar de los Cantares (9)


4. LA RECONCILIACIÓN: LA ALABANZA DE LA AMADA POR EL AMANTE (6:4-13)

a) LAS PALABRAS DEL AMANTE (6:4-10)
Las primeras palabras de la reconciliación son alabanza. Prácticamente tenemos aquí una repetición de la alabanza de la noche de las bodas. Con esto Salomón le dice a ella que su amor no ha disminuido.

b) LAS PALABRAS DE LA AMADA (6:11-13)
Estos versículos cuentan la historia de la reconciliación desde el punto de vista de ella. V. 12: Es un versículo de difícil interpretación porque el hebreo puede ser traducido de varias formas. Parece ser que cuando ella escuchó las primeras palabras de él, quedó sobrecogida de gozo. “Sulamita”, femenino de “Salomón” = “pacífica”. “Dos campamentos” = Mahanaim, al este del río Jordán.

martes, 27 de septiembre de 2011

La esposa alaba al esposo


¿Qué es tu amado más que otro amado,
  Oh la más hermosa de todas las mujeres?
  ¿Qué es tu amado más que otro amado,
  Que así nos conjuras?
Mi amado es blanco y rubio,
  Señalado entre diez mil.
Su cabeza como oro finísimo;
  Sus cabellos crespos,  negros como el cuervo.
Sus ojos,  como palomas junto a los arroyos de las aguas,
  Que se lavan con leche,  y a la perfección colocados.
Sus mejillas,  como una era de especias aromáticas,  como fragantes flores;
  Sus labios,  como lirios que destilan mirra fragante.
Sus manos,  como anillos de oro engastados de jacintos;
  Su cuerpo,  como claro marfil cubierto de zafiros.
Sus piernas,  como columnas de mármol fundadas sobre basas de oro fino;
  Su aspecto como el Líbano,  escogido como los cedros.
Su paladar,  dulcísimo,  y todo él codiciable.
  Tal es mi amado,  tal es mi amigo,
  Oh doncellas de Jerusalén.


¿A dónde se ha ido tu amado,  oh la más hermosa de todas las mujeres?
  ¿A dónde se apartó tu amado,
  Y lo buscaremos contigo?
Mi amado descendió a su huerto,  a las eras de las especias,
  Para apacentar en los huertos,  y para recoger los lirios.
Yo soy de mi amado,  y mi amado es mío;
  El apacienta entre los lirios.

Cantar de los cantares 5:9 - 6:3

El Cantar de los Cantares (8)

2. EL ATRACTIVO DEL AMANTE (5:9-16)
A la pregunta de las hijas de Jerusalén ella responde con una descripción del amado que es en realidad una alabanza detallada de sus atributos. Al final de la descripción que hace, descubre que su indiferencia hacia él ha desaparecido, “deseable”. Para mantener vivo el romance es necesario hacer un inventario regular de las cualidades del cónyuge.

3. EL AMANTE EN SU JARDÍN (6:1-3)
A la pregunta de las hijas de Jerusalén ella responde que el amado ha ido a su jardín. De aquí se deduce que ella sabía dónde encontrarlo, y que la separación no ha sido tanto física como emocional. “Apacienta”, 2:16.

domingo, 25 de septiembre de 2011

La ausencia del esposo


Son 5:2  Yo dormía,  pero mi corazón velaba.
 Es la voz de mi amado que llama:
 Abreme,  hermana mía,  amiga mía,  paloma mía,  perfecta mía,
 Porque mi cabeza está llena de rocío,
 Mis cabellos de las gotas de la noche.
Son 5:3  Me he desnudado de mi ropa;  ¿cómo me he de vestir?
 He lavado mis pies;  ¿cómo los he de ensuciar?
Son 5:4  Mi amado metió su mano por la ventanilla,
 Y mi corazón se conmovió dentro de mí.
Son 5:5  Yo me levanté para abrir a mi amado,
 Y mis manos gotearon mirra,
 Y mis dedos mirra,  que corría
 Sobre la manecilla del cerrojo.
Son 5:6  Abrí yo a mi amado;
 Pero mi amado se había ido,  había ya pasado;
 Y tras su hablar salió mi alma.
 Lo busqué,  y no lo hallé;
 Lo llamé,  y no me respondió.
Son 5:7  Me hallaron los guardas que rondan la ciudad;
 Me golpearon,  me hirieron;
 Me quitaron mi manto de encima los guardas de los muros.
Son 5:8  Yo os conjuro,  oh doncellas de Jerusalén,  si halláis a mi amado,
 Que le hagáis saber que estoy enferma de amor.

Cantar de los cantares 5:2-8

El Cantar de los Cantares (7)


IV. LA MADURACIÓN DEL AMOR (5:2-8:4)

“Esta sección del Cantar de los Cantares trata del crecimiento en el matrimonio. La intimidad, el gozo y el deseo físico de su noche de bodas no desaparecen, como es común en muchos matrimonios. Ellos nutren su vida mutua de modo que el gozo de la vida matrimonial se incrementa en vez de decrecer. Esto no significa, no obstante, que no encontraron problemas potencialmente dañinos a la relación” (Buzzell).

A. LA INDIFERENCIA Y SU SOLUCIÓN (5:2-6:13)
La esposa se ve presa de una especie de apatía y ésta es reflejada en un sueño

1. EL PROBLEMA: LA INDIFERENCIA DE LA ESPOSA Y LA AUSENCIA DEL ESPOSO
(5:2-8)
En un sueño la esposa recibe la petición de su amado, “ábreme” (5:6). El hecho de que no la llame “esposa mía” parece indicar que algún tiempo ha pasado entre 5:1 y 5:2. Ella responde con una excusa, “estoy lista para dormir”. Tal pretexto revela indiferencia y apatía. Él insistió y luego se fue. La compasión es despertada en ella, se levanta a abrirle, pero él ya se ha ido. En el primer sueño los guardias la han ayudado a buscarlo (3:3), pero esta vez la confunden con un criminal. Es evidente que la conciencia le está jugando malas pasadas. Ella se sentía culpable. En el v. 8 les pide a las doncellas de Jerusalén que le ayuden a buscarlo.

La noche de Bodas


Son 4:1  He aquí que tú eres hermosa,  amiga mía;  he aquí que tú eres hermosa;
 Tus ojos entre tus guedejas como de paloma;
 Tus cabellos como manada de cabras
 Que se recuestan en las laderas de Galaad.
Son 4:2  Tus dientes como manadas de ovejas trasquiladas,
 Que suben del lavadero,
 Todas con crías gemelas,
 Y ninguna entre ellas estéril.
Son 4:3  Tus labios como hilo de grana,
 Y tu habla hermosa;
 Tus mejillas,  como cachos de granada detrás de tu velo.
Son 4:4  Tu cuello,  como la torre de David,  edificada para armería;
 Mil escudos están colgados en ella,
 Todos escudos de valientes.
Son 4:5  Tus dos pechos,  como gemelos de gacela,
 Que se apacientan entre lirios.
Son 4:6  Hasta que apunte el día y huyan las sombras,
 Me iré al monte de la mirra,
 Y al collado del incienso.
Son 4:7  Toda tú eres hermosa,  amiga mía,
 Y en ti no hay mancha.
Son 4:8  Ven conmigo desde el Líbano,  oh esposa mía;
 Ven conmigo desde el Líbano.
 Mira desde la cumbre de Amana,
 Desde la cumbre de Senir y de Hermón,
 Desde las guaridas de los leones,
 Desde los montes de los leopardos.
Son 4:9  Prendiste mi corazón,  hermana,  esposa mía;
 Has apresado mi corazón con uno de tus ojos,
 Con una gargantilla de tu cuello.
Son 4:10   ¡Cuán hermosos son tus amores,  hermana,  esposa mía!
 ¡Cuánto mejores que el vino tus amores,
 Y el olor de tus ungüentos que todas las especias aromáticas!
Son 4:11  Como panal de miel destilan tus labios,  oh esposa;
 Miel y leche hay debajo de tu lengua;
 Y el olor de tus vestidos como el olor del Líbano.
Son 4:12  Huerto cerrado eres,  hermana mía,  esposa mía;
 Fuente cerrada,  fuente sellada.
Son 4:13  Tus renuevos son paraíso de granados,  con frutos suaves,
 De flores de alheña y nardos;
Son 4:14  Nardo y azafrán,  caña aromática y canela,
 Con todos los árboles de incienso;
 Mirra y áloes,  con todas las principales especias aromáticas.
Son 4:15  Fuente de huertos,
 Pozo de aguas vivas,
 Que corren del Líbano.
Son 4:16  Levántate,  Aquilón,  y ven,  Austro;
 Soplad en mi huerto,  despréndanse sus aromas.
 Venga mi amado a su huerto,
 Y coma de su dulce fruta.

Son 5:1  Yo vine a mi huerto,  oh hermana,  esposa mía;
 He recogido mi mirra y mis aromas;
 He comido mi panal y mi miel,
 Mi vino y mi leche he bebido.
 Comed,  amigos;  bebed en abundancia,  oh amados.

Cantar de los Cantares 4:1 - 5:1

El Cantar de los Cantares (6)


B. LA NOCHE DE LAS BODAS 4:1-5:1

1. LA BELLEZA DE LA AMADA (4:1-7)
El novio habla primero. Tres veces llama “hermosa” a la esposa (v. 1, dos veces, y v. 7). En el Antiguo
Cercano Oriente las mujeres no llevaban velo sino la noche de las bodas, y se lo quitaban en la cámara
nupcial. (Gn. 24:65; esto explica que a Jacob le dieran gato por liebre, (Gn. 29:19-25). “Palomas”, 34
referencia a los ojos detrás del velo; la comparación habla de la tranquilidad de su carácter, así como de
su inocencia. “Cabras”, que en Palestina eran negras, v. 4. “Torre”, su aspecto era principesco e
imponente; v. 5: suavidad; v. 6: Referencia a caricia. V. 7, Salomón le atribuye a su amada una belleza
perfecta.

2. LA PETICIÓN DEL REY (4:8)
Quizá Salomón pide que ella deje los pensamientos y recuerdos de su casa en “Líbano” y se concentre en
él. En los vv. 8-12 le llama “esposa” cinco veces. Es la noche de bodas.

3. LA ALABANZA DEL REY DEL AMOR DE SU AMADA (4:9-11)
Ella atiende el ruego del amado y se concentra en él. “Prendiste”: ella le ha robado la capacidad de
autodeterminación. “Hermana”, “parienta”, han llegado a ser de la misma familia. “Amores”: expresiones
físicas del mismo. En esta descripción, cuatro de los sentidos están involucrados. V. 11: la amada se da a
sí misma libremente. No es pasiva. ‘Miel y leche”, descripción de Canaán. Habla de la abundancia de
gozo que en ella encuentra.

4. LA ALABANZA POR PARTE DEL REY DE LA PUREZA DE LA AMADA (4:12-15)
V. 12: Alabanza de la virginidad de ella. Extendiendo la metáfora del jardín Salomón expresa a su amada
cuánto aprecia su pureza. Como un jardín valioso, atractivo y deseable. V. 15: El agua de la fuente es
accesible a Salomón y satisface su deseo.

5. LA CONSUMACIÓN DEL MATRIMONIO (4:16-5:1)
V. 16: Ella lo invita de forma poética a poseerla. 5:1: Salomón dice que el matrimonio ha sido consumado
y que él lo ha disfrutado. “Comed”: Quizá la voz de Dios aprobando la relación que él ideó en el huerto
del Edén (Gn. 2:24).

jueves, 22 de septiembre de 2011

El ensueño de la esposa



Son 3:1  Por las noches busqué en mi lecho al que ama mi alma;
 Lo busqué,  y no lo hallé.
Son 3:2  Y dije:  Me levantaré ahora,  y rodearé por la ciudad;
 Por las calles y por las plazas
 Buscaré al que ama mi alma;
 Lo busqué,  y no lo hallé.
Son 3:3  Me hallaron los guardas que rondan la ciudad,
 Y les dije:  ¿Habéis visto al que ama mi alma?
Son 3:4  Apenas hube pasado de ellos un poco,
 Hallé luego al que ama mi alma;
 Lo así,  y no lo dejé,
 Hasta que lo metí en casa de mi madre,
 Y en la cámara de la que me dio a luz.
Son 3:5  Yo os conjuro,  oh doncellas de Jerusalén,
 Por los corzos y por las ciervas del campo,
 Que no despertéis ni hagáis velar al amor,
 Hasta que quiera.
El cortejo de bodas

Son 3:6   ¿Quién es ésta que sube del desierto como columna de humo,
 Sahumada de mirra y de incienso
 Y de todo polvo aromático?
Son 3:7  He aquí es la litera de Salomón;
 Sesenta valientes la rodean,
 De los fuertes de Israel.
Son 3:8  Todos ellos tienen espadas,  diestros en la guerra;
 Cada uno su espada sobre su muslo,
 Por los temores de la noche.
Son 3:9  El rey Salomón se hizo una carroza
 De madera del Líbano.
Son 3:10  Hizo sus columnas de plata,
 Su respaldo de oro,
 Su asiento de grana,
 Su interior recamado de amor
 Por las doncellas de Jerusalén.
Son 3:11  Salid,  oh doncellas de Sion,  y ved al rey Salomón
 Con la corona con que le coronó su madre en el día de su desposorio,
 Y el día del gozo de su corazón.

Cantar de los cantares 3:1-11

El Cantar de los Cantares (5)


4. EL TEMOR DE LA AMADA DE PERDER A SU AMANTE (3:1-4)

El rey volvió a Jerusalén dejando a su amada en el campo. “Mi lecho”, parece indicar que lo que ella relata es un sueño. En su sueño, fue a la ciudad a buscarlo. Cuando lo encontró, lo llevó a la casa de su madre, el lugar más seguro para ella conocido.

5. EL REFRÁN (3:5)
Marca el fin del período del cortejo. Quizá la boda sea vista como una recompensa a la paciencia de la amada.

III. LA CONSUMACIÓN DEL AMOR (3:6-5:1)

A. LA PROCESIÓN NUPCIAL (3:6-11)
Los matrimonios del Antiguo Cercano Oriente se  consolidaban por medio de contratos civiles y no tanto por ceremonias religiosas (Rt. 4:10-11). Las bodas se realizaban en los hogares y no en el templo. La figura central en la celebración de bodas era la procesión de la casa de la novia a la del novio, escoltada por el novio. A esto seguía una fiesta que duraba una semana o más. El matrimonio se consumaba la primera noche. En Cantares no se describe sino la procesión (3:6-11) y la noche de bodas (4:1-5:1).

1. EL AUTOR DESCRIBE EL CORTEJO (3:6)
Aquí Salomón se ve a sí mismo como narrador de los eventos. “Incienso”: perfume costoso. Toda la procesión habla de lujo y pompa, todo de acuerdo a la ocasión. Lamentablemente, lo opuesto al secretismo con que hoy se realizan las bodas, quizá por falta de compromiso, si no entre los cónyuges, sí de estos con la sociedad.

2. LOS AMIGOS DEL NOVIO (3:7-8)
La descripción es quizá de la guardia real de Salomón, quien no quería correr riesgos viajando al campo a recoger a la novia.

3. LA CARROZA DE SALOMÓN (3:9-10)
Estaba hecha de lo mejor. Salomón ofreció a su esposa lo mejor que tenía.

4. LA INVITACIÓN A COMPARTIR EL GOZO (3:11)
La boda debe ser una ocasión para regocijo compartido. Los novios son parte de una comunidad que debe ser incluida en la celebración.

El Cantar de los Cantares (4)


3. UNA VISITA AL CAMPO (2:8-17)

Se describe poéticamente el florecimiento del amor en términos de una invitación a gozar de la belleza de
la primavera.

a) LA AMADA DESCRIBE LA LLEGADA DEL AMANTE (2:8-9)
Salomón cortejó a la sunamita visitándola en su tierra natal, en el norte de Israel. Ella ha estado atenta a su llegada y es capaz de  identificar su voz desde lejos. Por la descripción que se hace aquí de Salomón es evidente que cuando cortejó a la sunamita él era joven y ágil. Ella describe figurativamente el atractivo que halla en su fuerza y juventud. El amor rejuvenece.

b) SALOMÓN LA INVITA A PASEAR POR EL CAMPO (2:10-13)
“Amiga mía”. Una vez más, la relación romántica no está basada sólo en lo físico, sino en la afinidad de caracteres que es descubierta mediante el trato frecuente. La invitación es a disfrutar de la llegada de la primavera aquí descrita como para hacer referencia también al estado de la relación. Al amor añade frescura a la percepción de la realidad. Todo parece más limpio y brillante.

c) SALOMÓN LA ANIMA A QUE SE APARTEN Y ESTÉN SOLOS (2:14)
El aislamiento para el desarrollo de la intimidad es una necesidad no sólo durante el cortejo, sino también en el matrimonio. Salomón no se cansa de escucharla. Su voz para él es placentera y agradable, “dulce”.
El atractivo que él halla en ella es físico, “rostro”, y emocional, “voz”. Se pone énfasis en la vez más que en las palabras. La razón es que con las palabras comunicamos ideas y con el tono de la voz, sentimientos.

d) LA AMADA PIDE AL AMADO QUE TOME LA INICIATIVA EN RESOLVER ALGUNOS
PROBLEMAS (2:15)
Ni siquiera la relación de amor más excelente a nivel humano está exenta de tensiones. Todos somos distintos y todos tenemos que hacer ajustes al relacionarnos íntimamente con alguien más. “Zorras” puede referirse poéticamente a elementos destructivos que pueden dañar el fruto que la relación de amor empieza a evidenciar, en el contexto de Cantares, particularmente el harén de Salomón. Los problemas y las tensiones tienen que ser reconocidos, tratados y superados para que el crecimiento de la relación no se vea mermado. La disposición a resolver los problemas juntos es señal de madurez.

e) LA AMADA REAFIRMA LA CONFIANZA DE MUTUA PERTENENCIA (2:16-17)
Los problemas no la han hecho dudar de la mutua pertenencia. En este momento el enfoque de ella está en su ganancia personal. “Mío” viene antes que “suya”. Los pensamientos de posesión mutua la llevan a desear intimidad física. Parece que ella plasma aquí sus pensamientos. Pero debido a que el matrimonio no se ha consumado, ambos ejercen dominio propio.

Trabajo en casa