sábado, 21 de mayo de 2011
Jesucristo en el Hogar
Dejar a Jesucristo y la Biblia fuera de nuestra diaria conversación es un error fatal. Jesús nunca tuvo un hogar de su propiedad, pero fue un amante del hogar y pasó mucho tiempo en diferentes hogares. Su Presencia en el hogar es indispensable. Él ama tu hogar y quiere ser un huésped bienvenido en todo tiempo. Nunca debes crear una situación en tu hogar o relación con la que no te sentirías confortable invitándole como tu huésped. Realmente no puede haber profundo y permanente amor sin Él. Podría haber acuerdo, de alguna clase. Hombres y mujeres podrían vivir juntos en paz, pero no hay tal cosa como un verdadero hogar sin la permanente presencia del Hijo de Dios. El corazón de cada hogar es la esposa; la cabeza de cada hogar es el esposo; la cabeza de cada marido es Cristo; la cabeza de Cristo es Dios. “Pero esto quiero que sepáis, que Cristo es la cabeza de todo varón; y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo” (I Corintios 11:3).
Tomado de Articulos en BBN Media
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viernes, 13 de mayo de 2011
Sexo y matrimonio
Hace unos días vi en el periódico el anuncio de uno de esos productos que garantizan que pueden agrandar el tamaño de su miembro sexual masculino. Como parte del anuncio aparecía un testimonio de alguien que usó el producto y que afirmaba "este producto salvo mi matrimonio".
Me puse a pensar, y vinieron a mi mente testimonios de parejas de ancianos que han estado juntos por 25, 30 y hasta 50 años y se me vino a la mente la expresión "Viva el abuelo!", "Que capacidad la del abuelo!", "Con razón esta tan arrugadito si se la pasaba "salvando su matrimonio"".
La pregunta obligada es ¿Será que el secreto para un matrimonio duradero es la satisfacción sexual de nuestras esposas?¿Será que nuestras fogosas abuelitas eran satisfechas por nuestros sacrificados abuelitos? No me malentiendan, se que para muchos es muy dificil asociar las palabras abuela y sexo en la misma oración, algunos de nosotros conocimos a nuestras abuelas y ya estaban viejitas y arrugaditas y no nos imaginamos de los bonbones que pudieron haber sido en su juventud.
Eso me llevo a otra pregunta ¿Que hay de aquellas abuelitas que se quejan de las infidelidades, de las borracheras, las humillaciones, el abandono, el olvido y otros abusos de nuestros machotes abuelitos? ¿Acaso con llevarlas a la cama se arreglaba todo?
Lo siento por los jóvenes actuales con ese montón de chicas que ahora saben de tiempos, movimientos, tamaños, colores, etc. Es decir, ahora son mas dificiles de satisfacer especialmente cuando la palabra sexo y amor tienden a tener el mismo significado para mucha gente. Si Sexo es Amor y Dios es amor significa que Dios es sexo, no,por supuesto que no.
El amor va mas alla, recordemos como Dios nos ordena en su palabra a amar, ¿Nos pediría Dios hacer algo si sabe que no tenemos la capacidad de hacerlo? El amor es cuestión de decisión si su esposa se va con otro es porque decidió no amarlo mas a usted y amar a otro. Es más, preguntese si en realidad lo amo alguna vez o si usted solo era buenos ratos de sexo.
Miremos lo que dice el Apostol Pablo:
1Co 13:4 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;
1Co 13:5 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;
1Co 13:6 no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.
1Co 13:7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
1Co 13:8 El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.
¿Se fijaron? ni siquiera habla de sexo. En conclusión, no dejemos que el mundo nos llene de sus mentiras mercadológicas que lo único que quieren es vendernos productos.
Me puse a pensar, y vinieron a mi mente testimonios de parejas de ancianos que han estado juntos por 25, 30 y hasta 50 años y se me vino a la mente la expresión "Viva el abuelo!", "Que capacidad la del abuelo!", "Con razón esta tan arrugadito si se la pasaba "salvando su matrimonio"".
La pregunta obligada es ¿Será que el secreto para un matrimonio duradero es la satisfacción sexual de nuestras esposas?¿Será que nuestras fogosas abuelitas eran satisfechas por nuestros sacrificados abuelitos? No me malentiendan, se que para muchos es muy dificil asociar las palabras abuela y sexo en la misma oración, algunos de nosotros conocimos a nuestras abuelas y ya estaban viejitas y arrugaditas y no nos imaginamos de los bonbones que pudieron haber sido en su juventud.
Eso me llevo a otra pregunta ¿Que hay de aquellas abuelitas que se quejan de las infidelidades, de las borracheras, las humillaciones, el abandono, el olvido y otros abusos de nuestros machotes abuelitos? ¿Acaso con llevarlas a la cama se arreglaba todo?
Lo siento por los jóvenes actuales con ese montón de chicas que ahora saben de tiempos, movimientos, tamaños, colores, etc. Es decir, ahora son mas dificiles de satisfacer especialmente cuando la palabra sexo y amor tienden a tener el mismo significado para mucha gente. Si Sexo es Amor y Dios es amor significa que Dios es sexo, no,por supuesto que no.
El amor va mas alla, recordemos como Dios nos ordena en su palabra a amar, ¿Nos pediría Dios hacer algo si sabe que no tenemos la capacidad de hacerlo? El amor es cuestión de decisión si su esposa se va con otro es porque decidió no amarlo mas a usted y amar a otro. Es más, preguntese si en realidad lo amo alguna vez o si usted solo era buenos ratos de sexo.
Miremos lo que dice el Apostol Pablo:
1Co 13:4 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;
1Co 13:5 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;
1Co 13:6 no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.
1Co 13:7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
1Co 13:8 El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.
¿Se fijaron? ni siquiera habla de sexo. En conclusión, no dejemos que el mundo nos llene de sus mentiras mercadológicas que lo único que quieren es vendernos productos.
lunes, 9 de mayo de 2011
Visión para Evitar Malentendidos

La vida matrimonial no es un lugar para andar calculando a quien le corresponde o de quién es la obligación. El verdadero amor no conoce tal decisión! Ninguno, excepto un necio, tomará tal curso. La vida matrimonial es para tomar el primer paso hacia la reconciliación, para disculparse primero. Si palabras ofensivas han sido dichas durante el día, deben ser consideradas instantáneamente. Aquí tenemos una buena práctica, si palabras de ofensa o enojo han sido dichas durante el día, este versículo debe ser aplicado: “Airáos, pero no pequéis. No se ponga el sol sobre vuestro enojo” (Efesios 4:26). Antes de cerrar tus ojos para dormir, debes estar seguro de que hay una completa restauración de la relación entre ti y tu cónyuge. Las palabras “lo siento” traerán paz al corazón, sumado a un buen sueño nocturno. El verdadero amor se deleita en ser el primero en perdonar. No hay lugar para el orgullo en la vida matrimonial. No debería haber sido permitido antes del matrimonio. No debe ser permitido ahora.
Tomado de BBN Media
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domingo, 8 de mayo de 2011
Bendiciones Madres
Psa 127:3 He aquí, herencia de Jehová son los hijos;
Cosa de estima el fruto del vientre.
Psa 127:4 Como saetas en mano del valiente,
Así son los hijos habidos en la juventud.
Felicidades madres hondureñas en su día, en especial a mi esposa Dunia y a mi madre querida Reina de Casulá: Instrumentos de Dios para proveer su herencia, los hijos.
Cosa de estima el fruto del vientre.
Psa 127:4 Como saetas en mano del valiente,
Así son los hijos habidos en la juventud.
Felicidades madres hondureñas en su día, en especial a mi esposa Dunia y a mi madre querida Reina de Casulá: Instrumentos de Dios para proveer su herencia, los hijos.
miércoles, 4 de mayo de 2011
Jugo de Naranja
Hoy tuve una experiencia que me hizo pensar en la comunicación entre mi esposa y yo. En este momento no tenemos a nadie que nos ayude con las tareas de la casa por lo que de alguna forma trato de involucrarme con algunas tareas domésticas (lavar platos, cocinar, preparar jugos de frutas, etc), aún y cuando ella quiere hacerlo todo. Mientras lavaba los platos de la cena esta mañana (si, los de la cena) ella barria la cocina y se refirió a las naranjas que compramos en el supermercado el domingo pasado, "hey se van a podrir esas naranjas" dijo y yo pensé "que exagerada" y segui en lo mio sin decir nada y ella en lo suyo.
En algún momento de mi actividad de lavar los platos me di cuenta que el comentario tenía un "mensaje subliminal" y posiblemente con el mismo asombro con el que Newton descubrió la gravedad, mi cabeza se vió iluminada con la realidad: ella quería que hiciera jugo para su desayuno.
Cuando le pregunté ella se rió y dijo "si pero no entendiste la indirecta". Creo que como todo hombre haría, y hace en estas situaciones, me pregunte "¿Porque no fue directa y me pidió directamente que quería jugo?", creanme cuando les digo que llegar a esa respuesta me costaría mas tiempo y esfuerzo que preparar las clases de todo un año. A las mujeres hay que quererlas no entenderlas, una conclusión que he comprobado y aprendido por la malas. No siempre sucede de esa forma otras veces es bien directa en pedir lo que quiere y no tengo que pensar mucho para decir si o no. No hay que ser un genio para imaginar la cara que pone cuando digo que no.
Hay asuntos, como este del jugo, cuya trascendencia no es de importancia puesto que como no habia jugo pues tomo leche, pero que pasa cuando son temas relacionados con el presupuesto, una fecha importante, el trato a los parientes, la educación de los hijos, etc. Muchas veces como conyuges fallamos pensando que el otro entiende lo que queremos cuando decimos o hacemos algo y no somos lo suficientemente directos, y nos molestamos no solo porque no nos entienden sino tambien porque lo que queremos o quisimos expresar todavía esta sin respuesta. Es cierto que, tanto hombres como mujeres (algunos dicen que especialmente nosotros los hombres), podríamos aprender a leer esas indirectas, sin embargo, nadie nace aprendido y eso puede ser un proceso largo, no se arriesgue, si quiere jugo pida jugo.
Autor: René Isaías Casulá R.
En algún momento de mi actividad de lavar los platos me di cuenta que el comentario tenía un "mensaje subliminal" y posiblemente con el mismo asombro con el que Newton descubrió la gravedad, mi cabeza se vió iluminada con la realidad: ella quería que hiciera jugo para su desayuno.
Cuando le pregunté ella se rió y dijo "si pero no entendiste la indirecta". Creo que como todo hombre haría, y hace en estas situaciones, me pregunte "¿Porque no fue directa y me pidió directamente que quería jugo?", creanme cuando les digo que llegar a esa respuesta me costaría mas tiempo y esfuerzo que preparar las clases de todo un año. A las mujeres hay que quererlas no entenderlas, una conclusión que he comprobado y aprendido por la malas. No siempre sucede de esa forma otras veces es bien directa en pedir lo que quiere y no tengo que pensar mucho para decir si o no. No hay que ser un genio para imaginar la cara que pone cuando digo que no.
Hay asuntos, como este del jugo, cuya trascendencia no es de importancia puesto que como no habia jugo pues tomo leche, pero que pasa cuando son temas relacionados con el presupuesto, una fecha importante, el trato a los parientes, la educación de los hijos, etc. Muchas veces como conyuges fallamos pensando que el otro entiende lo que queremos cuando decimos o hacemos algo y no somos lo suficientemente directos, y nos molestamos no solo porque no nos entienden sino tambien porque lo que queremos o quisimos expresar todavía esta sin respuesta. Es cierto que, tanto hombres como mujeres (algunos dicen que especialmente nosotros los hombres), podríamos aprender a leer esas indirectas, sin embargo, nadie nace aprendido y eso puede ser un proceso largo, no se arriesgue, si quiere jugo pida jugo.
Autor: René Isaías Casulá R.
lunes, 2 de mayo de 2011
Unidad de interés

Es algo muy fácil, incluso para los corazones que se aman unos a otros muy sentidamente, perder el rumbo. Antes del matrimonio, tu hiciste todo lo que podías para alcanzar lo que la otra persona gustaba. Entonces debías estar seguro de proveer esto para ella. Después del casamiento el esposo tiene su oficina, cuidados, responsabilidades profesionales y su diaria fatiga. La esposa tiene sus problemas de la casa, hijos y compromisos sociales. A menudo, antes de que cualquiera de los dos se de cuenta, ellos han separado rumbos, y malentendidos han llegado a ser fáciles, porque sus intereses han sido removidos lejos.
Ahora, hay excelentes maneras para encarar estas contingencias. Conocemos un espléndido hombre y su esposa que han estado casi abrumadoramente ocupados, cada uno en su propia línea de trabajo. De todos modos, ellos no han permitido que esto les cause crecer apartados. Ellos leen juntos. Cada uno se interesa por los problemas y las esperanzas del otro. Ellos adoran juntos y oran juntos. Los años los han entretejido en una perfecta unión de amor matrimonial. Ningún hombre es tan grande como para estar por encima de los asuntos que afectan los intereses de su esposa. Si él es desconsiderado, no es un signo de grandeza sino de insensatez y fracaso en cuidar del más precioso tesoro que Dios le ha dado. El matrimonio es más que encontrar la persona correcta; es ser la persona correcta. Y para ser la persona correcta, debes tener una correcta relación con Jesucristo. Entonces tendrás la correcta relación con el otro. Por favor lee Colosenses 3:12-17.
Tomado de Articulos BBN Media
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sábado, 30 de abril de 2011
¿Qué se le permite hacer o no hacer en el sexo a un matrimonio cristiano?
La Biblia dice que “Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.” (Hebreos 13:4). La Escritura nunca dice lo que a un esposo y esposa se les permite hacer sexualmente. Los esposos y esposas son instruidos, “No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo e mutuo consentimiento…” (1 Corintios 7:5a). Este verso quizá establezca el principio para las relaciones en el matrimonio. Cualquier cosa que se haga, debe ser de común acuerdo. Ninguno debe ser alentado o forzado a hacer algo con lo que no se sienta cómodo o piense que está mal. Si el esposo y la esposa concuerdan en que quieren tratar algo (por ej.; sexo oral, diferentes posiciones, juguetes eróticos, etc.) – entonces la Biblia no da ninguna razón por la que ellos no puedan probarlo.
Hay pocas cosas que sexualmente hablando jamás estarán permitidas en una pareja casada: Practicar el “intercambio de pareja” o el “incluir a una tercera persona”, evidentemente eso es adulterio (Gálatas 5:19; Efesios 5:3; Colosenses 3:5; 1 Tesalonicenses 4:3) El adulterio es un pecado, aún si tu esposo(a) lo permite, lo aprueba o aún participa en ello. La pornografía invoca a “..los deseos de la carne, los deseos de los ojos..” (1 Juan 2:16) y es por ello que es condenado por Dios. Aparte de estos dos puntos, no hay nada en la Escritura que específicamente prohíba hacer a un esposo y esposa entre ellos – mientras sea de mutuo consentimiento.
Autor:
gotquestions.org/espanol
Hay pocas cosas que sexualmente hablando jamás estarán permitidas en una pareja casada: Practicar el “intercambio de pareja” o el “incluir a una tercera persona”, evidentemente eso es adulterio (Gálatas 5:19; Efesios 5:3; Colosenses 3:5; 1 Tesalonicenses 4:3) El adulterio es un pecado, aún si tu esposo(a) lo permite, lo aprueba o aún participa en ello. La pornografía invoca a “..los deseos de la carne, los deseos de los ojos..” (1 Juan 2:16) y es por ello que es condenado por Dios. Aparte de estos dos puntos, no hay nada en la Escritura que específicamente prohíba hacer a un esposo y esposa entre ellos – mientras sea de mutuo consentimiento.
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Etiquetas:
Amor,
complacer,
Consejos,
emoción,
oral,
Pasión,
Posiciones,
relaciones,
Sexo,
sexualidad
Buen trato y Cortesía

Si estas casado, recuerda como eras antes del casamiento, cuan atento fue tu trato! No podías hacer lo suficiente para complacer uno al otro. Después del matrimonio, cuan propensos somos a dejar caer las pequeñas cosas amenas de la vida. Las palabras “te amo,” “agradezco a Dios por ti,” “tu eres especial” y otra palabras de motivación, son frecuentemente menos usadas. Las pequeñas cortesías que significan tanto al corazón y a la felicidad de cada uno, comienzan a disminuir. Por supuesto, este no es un asunto unilateral. La esposa a menudo es tan negligente en este tema como lo es su esposo. El punto es que estas palabras y reconocimientos son necesarios para el éxito de la vida matrimonial. Márcalo como un punto, de modo que esos refinamientos en el modo del trato uno al otro sean preservados.
Nuestros corazones son amorosos, pero no tanto como para permanentemente resistir mal trato. El mismo hecho de que son corazones hogareños los hace más sensibles a tales negligencias. El corazón hogareño y el amor hogareño son fieles y resistentes plantas, pero no tan resistentes como para nunca necesitar el rocío y la luz solar de las amables, tiernas y corteses acciones. El hecho es que no hay corazones hambrientos tan apasionadamente luego de bondadosa, afectiva y premeditada cortesía, como los corazones hogareños de una pareja casada. Muchos matrimonies han sido destruidos en este punto. “Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua; sino de hecho y en verdad” (I Juan 3:18).
Tomado de Articulos en BBN Media
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sábado, 23 de abril de 2011
Determinación

Edificar una relación matrimonial no es fácil. Deberán haber menos pensamientos de felicidad y más pensamientos del simple y desadornado trabajo de matrimonio. Cuando un científico se mantiene en silencio por años en el laboratorio de investigaciones, cuando un niño nace lisiado y algún corazón de madre es encadenado al pequeño sofá de sufrimiento, no les presionamos con tontas inquisitorias como si son felices o no. Tal pregunta sería un insulto. El matrimonio es una obligación a través de la cual debemos mirar. Debemos mirar antes de saltar, y habiendo saltado, estamos para permanecer comprometidos al poste del deber. Nunca hubo un matrimonio que podría haber posiblemente sido un éxito o un matrimonio que podría haber posiblemente sido un fracaso.
Nadie tiene derecho a la felicidad hasta que la gane por devoción, coraje y autosacrificio. Estas tres cualidades traen la felicidad y el gozo que Dios pensó para dos que llegan a ser uno en Él a través del matrimonio. “Sometiéndose unos a otros en el temor de Dios” (Efesios 5:21). La felicidad no es una meta motivacional. Ella cambia como el viento. La felicidad es el resultado de la obediencia en hacer la voluntad de Dios de acuerdo a la Palabra de Dios. “Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.” (Filipenses 2:13-14). Para la pareja cristiana, el matrimonio debería ser una nueva vida existente en dos personas.
Si la felicidad es la primera búsqueda y se la hace la meta final del matrimonio, ella elude la febril búsqueda y escapa. Si, de todos modos, el hombre y la mujer se ciñen a sí mismos a la aventura del matrimonio por convertirse en sacrificiales, pacientes, perdonadores y determinados a hacer un éxito de la aventura a cualquier costo, entonces ellos encuentran felicidad. El matrimonio es un medio de gracia, no una superficial felicidad humana. Recuerda, el matrimonio es un triángulo. En los puntos de la base, estás tu y tu cónyuge. En el punto superior del triángulo está Dios. Si te acercas a Dios, automáticamente se acercarán uno al otro, y si se acercan más uno a otro, automáticamente te acercarás a Él y hallarás que “el gozo de Jehová es tu fuerza” (Nehemías 8:10).
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martes, 12 de abril de 2011
Compromiso

El matrimonio es un vínculo que solo puede ser disuelto por la muerte. La ceremonia se enfoca en un pacto entre dos personas que intercambian votos y se prometen uno a otro “amor, honor y cuidado hasta que la muerte los separe”. La ceremonia anticipa exclusivo compromiso de futuros eventos a pesar de lo que pase. “Para mejor o para peor, en enfermedad o en salud, en pobreza o en riqueza.” Estas dos personas se presentan ante Dios y hacen un pacto que solamente la muerte puede anular. No nos resulta difícil pensar que los ángeles del cielo silencian sus canciones y se admiran silenciosamente mientras votos santos son tomados, y dos corazones y vidas son unidos por designios Divinos. Una ceremonia tan santa, tan sagrada, tan llena de destino que como cristianos, debería ser hecha en la presencia de cristianos que entiendan lo sagrado de la ocasión. Que no seamos culpables de tratar livianamente el plan divino.
¿Qué les espera a estas dos personas si para ellos el matrimonio es probar la bendición que Dios intentó que fuese? ¿Qué deben tener ellos en sus corazones? ¿Qué sustentará esta nueva relación? ¿Habrá algunos ajustes o conflictos? Vamos a considerar algunos de ellos.
Flexibilidad y Entendimiento
Cada pastor de una iglesia sabe la verdad de esto. Cuando dos vidas se unen, hay, necesariamente, por un tiempo, un ímpetu de vida contra vida. Todos nosotros procedemos de diferentes trasfondos, familias, temperamentos y personalidades. Muchos ajustes deben ser hechos, y cada uno debe tener mente y corazón entendidos para combinar estas relaciones juntos. Se debe empezar por entender que hay una gran diferencia entre la manera de pensar de un hombre y la de una mujer. Cosas que son importantes para una mujer son insignificantes para un hombre, y cosas que son importantes para un hombre son insignificantes para una mujer. Rápidamente se descubren aquellos hábitos, gustos e inclinaciones que difieren mucho más ampliamente que lo que pensábamos durante aquellos maravillosos días de cortejo de novios. Si ambos fueran idénticos, el matrimonio rápidamente se tornaría aburrido. Dios nos hizo diferentes para que pudiéramos complementarnos uno a otro mientras maduramos.
La mejor manera de hacer estos ajustes es usar frecuentemente las siguientes cinco palabras: “Lo siento, perdóname, te amo.” Un versículo para fortalecernos en esto es: “Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse” (Santiago 1:19). Al descubrir tantas diferencias, algunas parejas a veces crecen descorazonadas y concluyen al fin que su matrimonio fue un espantoso error. Entendamos una vez más, que el matrimonio requiere sacrificio y ajustes del uno para el otro. Es fácil olvidar cuan maravilloso fue y cuánto estabas enamorado antes de casarte. De nuevo, el matrimonio es un plan Divino que fusiona dos vidas en una, y lo va haciendo un día a la vez, comienza a madurar y complementar uno al otro en cada cosa que hagas. Como alguien ha dicho, “Tu nunca conoces realmente una persona hasta que vivas con él o con ella, y comenzar a conocerse es el gozo de la vida matrimonial.”
Déjame ilustrarte cómo funciona todo esto. ¿Has estado parado y observando cómo dos cursos de aguas confluyen para formar uno sólo? Uno puede ser una corriente barrosa y la otra de aguas claras. Donde las dos corrientes se encuentran se observa una línea divisoria. Al seguir la nueva corriente, te sorprenderá encontrar que dentro de una comparativa corta distancia todos los signos de distinción se pierden. Las corrientes han sido completamente fusionadas. Así es cuando dos vidas se fusionan en matrimonio. Unión y perfecta mezcla nunca pueden forzarse. Vienen tranquila y gradualmente - pero vendrá – y sus vidas juntas serán más finas, más nobles y más fuertes que si no hubiera habido diferencias para vencer. Cada uno habrá ganado una victoria moral sobre su propia alma, y la vida unida en el Señor Jesucristo traerá calma y aguas tranquilas a una maravillosa relación.
A veces, en medio de tu frustración y autocompasión, el diablo tratará de destruir la relación. Una palabra que una pareja cristiana nunca debería considerar o discutir es la palabra “divorcio”. Nunca es la respuesta. Es la mentira del diablo para hacerte pensar que todos tus problemas se resolverían. Si has buscado la voluntad de Dios y Él los ha unido, con Su gracia y guía, y tu perseverancia, tu puedes hacer que funcione. Cuando mires atrás, años después, entenderás el vínculo del verdadero amor en el matrimonio y te regocijarás en la maravillosa relación que tienes. Todo lo que se necesita es un poco de sabia paciencia. Si cada uno es paciente y pensativo hacia el otro, el ajuste ocurrirá muy rápidamente, y descubrirás que el matrimonio, cuando estás en el centro de la voluntad de Dios, es la más maravillosa relación sobre la tierra.
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